jueves, 3 de diciembre de 2015

Historias cortas... el sueño de Julia.

(NOTA: son pequeños fragmentos de historias que escribo y de a poco voy corrigiendo, agregando, quitando o mejorando un poquito en cada relectura. Me ayudarían mucho con sus comentarios, y con alguna sugerencia que me hicieran. ¡Muchas gracias!)
Fui adelantando el desayuno, haciendo las tostadas y preparando la mesa, pero todo lo hacia con emoción, alentada por lo que estaba sucediendo, es decir, todo el contexto que embebía la pequeña rutina y le daba un gusto suave, eso que te mueve hacer las cosas que no son por obligación. Pensar en la escueta idea de que esto es un viaje (únicamente), no representa en su totalidad lo que significa. No hay que darle tanta vuelta al asunto, puede que para otras personas lo que yo considero importante para ellos sea insignificante, lo que realmente cuenta, es lo que yo pienso sobre mi relación y punto.
En cierto sentido este hilo de pensamiento es el resultado de grandes cúmulos de escarmientos por situaciones pasadas, la experiencia es lo que nos hace fuerte, lo que realmente enseña. 
Simplemente, creo que este viaje es importante, me va a llevar al lugar donde paso su infancia, donde se crió, donde formo su personalidad y sus rasgos tan característicos, o al menos eso es lo que espero. Quiero que me lo enseñe todo, que me cuente todo acerca suyo, de sus proyectos, de su familia que tanto me llama la atención, que me tenga la misma confianza que yo ya le tengo, que me de otras insignificantes razones para que lo ame mas cada día.
En los días que nos vimos durante la semana, me contagió de su ansiedad que estaba a flor de piel. Eso hizo que los días pasaran cada vez mas lento, es más, ahora que el tiempo me permite ponerme en retrospectiva, veo todo como muy gris, apagado, guiado únicamente por la ilusión y la ansiedad que generaba este, mi día. 
Mientras realizaba la pequeña rutina matutina sentí una cálida mano sostener mi vientre que luego fueron dos, ese frío que me caracteriza se esfumó del lugar y salió de mi cuerpo. ¿Se acuerdan ese contexto que mencioné?, ahora está invadido por su olor, por ese delicado tacto que representa a sus toscas manos casi de una forma irónica.
Tengo que decir que me sentí plena, resguardada, nada ni nadie me podía hacer daño en ese momento, junto a él. Nada me preocupaba, aunque sea por un segundo, todos esos sentimientos pesados se disiparon como el frío, pero de mi cabeza. Siempre había soñado con este momento, y esta sucediendo, me pellizco y no despierto, este día ya es perfecto.
Besa mi cuello que ahora se siente vivo, y me es imposible no salir al encuentro con el autor de esas caricias, nuestros labios se juntan y se relajan, como si fuera el lugar perfecto donde encajan, como el dicho popular de las naranjas. Puedo decir sin lugar a dudas que es el beso mas buscado y mejor realizado hasta ahora. 
Es como un sueño, el sueño de toda mujer, que desea despertar en los labios del hombre que siempre busco y dormirse entre sus brazos.